viernes, 7 de mayo de 2010

Siete perlas para la vida


Hace días viajé con unos amigos, y fue la experiencia más parecida a “el making of the hangover”. Sólo falto el bebé. El detalle estuvo, en que al igual que en la película, los protagonistas pasaban los treinta años cómodamente. Sin embargo, agradezco la experiencia porque me sirvió para la redacción de este post:

Primera perla: si después de 6, 8, 10 años de noviazgo ella te dejó; revísate: no era ella, eres tu. Los noviazgos tienen fecha de caducidad. No sé como lo conceptualizan los hombres, pero en el cerebro de las mujeres el noviazgo es como el resto de nuestras actividades; tiene inicio, tiene fin y tiene una holgura finita. Ninguna mujer tiene entre sus planes de vida ser la novia eterna. Una puede esperar la carrera de médico, el postgrado en neurocirugía espacial, El curso en Namibia… pero todo esto dentro de los lapsos de la actividad llamada “noviazgo”. Pasado dicho tiempo, la mujer si no ve “la roca” o en su defecto una propuesta, recogerá sus cosas y se irá en la búsqueda de otro ejemplar, con una holgura más corta.



Segunda perla: tu drama es personal, nadie tiene por que cargar con él. Si te dejaron, no es culpa del que esta por venir.
“Es que ella me jodió, así que ahora pagan todas por desgraciadas” El me montó cachos con la vecina, así que no tengo piedad con ningún hombre”… Alto! Dice mi madrina, “lo que no fue en tu año, no te hizo daño” Y es lo más cierto del mundo. Si el se fue con la señora que plancha, ella te dejó por el tipo de la frutería; pasa la página! Duele, tienes derecho a vivir tu despecho, pero tu solit@. Nadie tiene por qué cargar con facturas de cosas que no hizo. Y así ni el que llega ni tu podrán ser felices jamás. Siempre hay que vaciar la taza de té.




Tercera perla: Asúmelo: Cesar Augusto también creció. Grow up now! No hay cosa mas patética que un persona de 40 queriendo actuar como una de 20. Pocas imágenes producen tanta lástima como ver a un montón de viejos actuando como quinceañeros. Es divertido sentarse con un whisky a recordar cuando se nos iba quemando la casa en aquella parrilla donde le echamos benzoil a la parrillera, o cuando los chicos se disfrazaron de mujer y pedían cola… hace 20 años. Pero hacer ahora, con várices y barriga de cervecero, es el acto más dantesco del mundo.



Cuarta perla: life is too short; use it wisely. El rey de la noche tiene periodo de vigencia como el presidente de un país. Pretender que el fescupe es para siempre es caminar en línea recta al precipicio de la vejez en solitario.
Hay gente que jura que es la re-encarnación de Peter Pan, forever young. Y sus amigos se casan, se organizan, tienen hijos… pero ellos no! Ellos aun son jóvenes para amarrarse a esa vida. Cuando menos lo esperan, tienen 50 años. Y mientras el entorno creo una nueva sociedad con otros intereses, ellos están sólo tratando de ocultar su soledad con el cuento del trabajo. “Yo quise ser una persona exitosa, no tenía tiempo para eso” Quisiera saber si el éxito abraza, o cuida desinteresadamente cuando nos enfermamos… o si canta cumpleaños feliz.



Quinta Perla: ser tolerante es aceptar a cada quien como es. Tanto al que es como tu, como al opuesto. Y no por eso ni tu, ni el son mejores
Hay personas que si tu no tomas alcohol, o no fumas, o no te lanzas desde los ventiladores de techo, o no te gusta el reggaeton, te miran como si vinieras del Asteroide B-612 y que aun traes restos de un Baobab en la suela de los zapatos. A veces no nos damos cuenta que ser tolerante es aceptar a cada quién como es, no como queremos que sea. Y personalmente creo que es la mejor forma de convivir, tolerando las diferencias.



Sexta Perla: decir no esta bien, no importa a cual edad. Lo importante es hacer lo que te hace sentir bien.
Esto no requiere mayor profundización. Sin importar la edad, cada quién debe aceptarte como eres, y si no te gusta algo no quiere decir que no estas “in”. Es perfectamente comprensible que la gente tenga esas crisis de identidad a los quince, quizás a los veinte… la adolescencia es una etapa llena de dudas. Pero siendo adulto? Por favor, volvamos a la tercera perla: Grow Up



Séptima Perla: tus derechos siempre se acaban donde empiezan los del prójimo.
NADIE tiene por que calarse tu música que rompe la barrera del sonido, ni tu nota Belmont... Si compraste una casa en un conjunto residencial donde cohabitas con más seres humanos, pues toca adaptarse a las normas. Y no es que la vecina es una vieja neurótica, o que al viudo del 45-B lo vamos a invitar para que deje su amargura. Es que obligar al otro pisoteando sus derechos es simplemente anarquía. Disfruta para ti, no para todos.

2 comentarios:

SHAMI dijo...

Estan buenas tus perlas. Creo que la mas acertada es la primera. Los noviazgos si caducan o te casas o terminas. No hay mucho para donde agarrar. Los hombres estamos claros en esto, aunque nos hagamos los locos. Lo que pasa es que por miedo al compromiso, por flojera o porque no nos interesa vamos a alargarlo lo mas posible. Si una mujer se quiere casar tiene que presionar o se quedara de novia eterna. A mi, mi esposa, despues de los 5 años, empezo con una presion constante. En reuniones empezaba a mostrarme su mano y preguntar en voz alta "Donde esta mi anillo?".

Manuela Zárate dijo...

Me encantaron tus perlas. Qué pasó en ese viaje? Jajaja. Todas muy ciertas. La verdad es que eso de no lanzarse de ventiladores de techo y viejos pegados. De tipos que se creen Peter Pan. Todo eso es tan cierto.
Pasar de los 30 a los 40 es duro. Y hoy en día parece casi una segunda adolescencia. Porque se han alargado los plazos para asumir ciertas responsabilidades.
Definitivamente cada cosa tiene su etapa. Y el que no lo asume queda desequilibrado.
Excelente post.

y tu eres el número:

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