Esto lo lei en el muro de una amiga de la adolescencia y me pareció muy oportuno, porque si bien no lo escribió ella, lo comparto plenamente:
"No a un hombre infiel, con un alma tan pobre que me irrespete y se irrespete a sí mismo entregándose a cualquiera solo por un momento de placer banal y animal. Dios hizo al hombre y a la mujer en iguales condiciones para apoyarse mutuamente. Yo no puedo ayudar a un hombre inútil, que no puede ayudarse a si mismo. Busco a un hombre sensible y con buenos sentimientos, porque el conocerá mis sentimientos con sólo mirarme a los ojos. Busco ternura.”Cuando ella terminó, lo miró a los ojos... El se veía muy confundido y con interrogantes...
Entonces él le dijo:
“Estás pidiendo mucho”
Ella contestó:
“Bueno, que te puedo decir.... Es que yo valgo mucho.”
Muchos episodios de una vida que parece más una caricatura humanizada...
sábado, 12 de julio de 2008
jueves, 10 de julio de 2008
El recuento de los daños
... y entonces, te das cuenta que según tu, has perdido n meses, m días, x horas, y minutos... en otra historia con un final no feliz. Y empiezan las citas funerarias: "lo mejor es lo que pasa", "Dios sabe lo que hace", "era lo mejor para ti".... MOMENTO!
Para empezar, gracias por tratar de consolar a una persona que no necesita consuelo en las primeras de cambio. Parte de la responsabilidad que trae la madurez, es aceptar los errores y reconocer las faltas propias... Es cierto, hay dolor; pero probablemente ni una misma sabe cúal es el origen de ese dolor.
¿Es un amor roto? ¿Es la reiteración del fracaso? ?¿Es el miedo a la soledad? ¿Es el ataque de caspa correspondiente a la insulsa comparación inevitable en la que caemos? "Ya tengo treintipico y todas mi amigas del facebook se casaron, tienen bebés, se fueron del país o todas las anteriores"
¿Y que importa? ¿En que parte de la autoflagelación se nos olvidó que lo importante es el camino? ¿Cuando dejé que todos los deseos externos se volvieran propios, al punto de anular los mios?
Hubo un momento en el que me dejé convencer que TODOS los deseos ajenos eran mios; como el color del cabello, el peso, la profesión que debía estudiar, el trabajo que debía buscar, la ciudad donde me convenía vivir!
Sí, hay un dolor profundo... pero no creo que esté centrado en el tema amoroso. Más bien creo que crecer duele, y finalmente mis alas son lo suficientemente largas para salir de la jaula y asumir mis faltas y mis aciertos. Aun más: son suficientemente largas para volar a buscar lo que realmente quiero, sin la interferencia de los deseos ajenos.
Para empezar, gracias por tratar de consolar a una persona que no necesita consuelo en las primeras de cambio. Parte de la responsabilidad que trae la madurez, es aceptar los errores y reconocer las faltas propias... Es cierto, hay dolor; pero probablemente ni una misma sabe cúal es el origen de ese dolor.
¿Es un amor roto? ¿Es la reiteración del fracaso? ?¿Es el miedo a la soledad? ¿Es el ataque de caspa correspondiente a la insulsa comparación inevitable en la que caemos? "Ya tengo treintipico y todas mi amigas del facebook se casaron, tienen bebés, se fueron del país o todas las anteriores"
¿Y que importa? ¿En que parte de la autoflagelación se nos olvidó que lo importante es el camino? ¿Cuando dejé que todos los deseos externos se volvieran propios, al punto de anular los mios?
Hubo un momento en el que me dejé convencer que TODOS los deseos ajenos eran mios; como el color del cabello, el peso, la profesión que debía estudiar, el trabajo que debía buscar, la ciudad donde me convenía vivir!
Sí, hay un dolor profundo... pero no creo que esté centrado en el tema amoroso. Más bien creo que crecer duele, y finalmente mis alas son lo suficientemente largas para salir de la jaula y asumir mis faltas y mis aciertos. Aun más: son suficientemente largas para volar a buscar lo que realmente quiero, sin la interferencia de los deseos ajenos.
lunes, 7 de julio de 2008
Aceptando la realidad...
Hoy escribo en azul, porque asi me siento... Después de batallar incansablemente contra la corriente, creo que he decidido rendirme y seguir mi camino. Es impresionantemente doloroso aceptar que tomamos decisiones equivocadas, probablemente por la gran influencia de las tonterias a las que estamos expuestos.
A qué me refiero? A que Ligia Elena y su Musiquito no existen, y Romeo y Julieta terminaron suicidándose. El amor puede florecer entre dos personas muy distintas, pero la realidad lo hará marchitarse.
Y toca entonces aceptar las cosas que antes sí veias, pero no reconocías... Todas esas cosas que no son buenas ni malas, sino que te hacen diferente a las otras personas.
Benditas sean esas diferencias! Qué aburrida sería la vida si todos fuésemos iguales... el tema está en identificar cuales de esas diferencias te permiten vivir bajo el ambiente que conoces, y cuales no.
Pensemos en un ejemplo de comics: Shrek y Fiona. Sí, él la amaba pero era un ogro... y ella decidió vivir en su pantano y ser felices con sus velas de cera biológica y su jacuzzi de barro. Pero, qué pasó al cerrar la puerta en el día a día? Se olvidó Fiona que era una princesa, que probablemente habría estudiado todas esas cosas que "enaltecen" a sus majestades; como el ballet, la historia antigua y las lenguas muertas? ¿Pudo vivir con los malos modales de Shrek en su cotidianidad? ¿En realidad no le afecto dejar el reino de muy muy lejano, para vivir en un pantano?
En realidad, creo que sí le afectó... porque a pesar de sus años en la torre, de base eran personajes muy diferentes, y el amor es el cemento que une las relaciones, pero en polvo. Hace falta agua y amasado para que ese cemento sirva para unir cosas, de lo contrario es un polvo que se lo lleva el viento y que no une nada.
Si estoy realmente lista para leer otro cuento? No lo creo... Pero sé que este no puedo seguirlo leyendo, porque yo ya no me lo creo.
jueves, 27 de marzo de 2008
De los trabajos, y otras cosas locas.
Hace sólo minutos hubo una amena conversación en mi trabajo referente a un personaje de los que en mi país no faltan, esas personas nefastas que juran que Jose Gregorio Monagas debe ser el hermano de José Gregorio Hernández! Dícese, que no se han percatado que la esclavitud fue abolida en el magnánimo año de 1854.
El triste caso es, que la conversación giraba en torno a lo poco que dura el personal en su departamento, y una "colega" de oficio de nuestro personaje en cuestión dice: "es que ella jura que lo puede hacer todo y por eso es así de maltratadora con los empleados"
Un momento... casi me vomito el almuerzo cuando el mini clon de la doña dijo semejante cosa! ¿Quién le dijo a esta criatura, que para administrar personal sólo es necesario ser amable y chévere? ¿Será que ella no sabe que existe algo llamado recursos humanos y psicología? ¿Para que será que las personas invierten años de su valioso tiempo educándose en esas lides?
La triste moraleja de este comentario, es que muchas personas comparten su visión de la administración de personal... mientras no comprendamos que los estudios no se realizan para colgar un papelito en la pared, y que solo la educación es la herramienta creadora de infraestructura en la sociedad, seguiremos en retroceso; y en lugar de ter mundo, no estaremos acercando al quinto.
El triste caso es, que la conversación giraba en torno a lo poco que dura el personal en su departamento, y una "colega" de oficio de nuestro personaje en cuestión dice: "es que ella jura que lo puede hacer todo y por eso es así de maltratadora con los empleados"
Un momento... casi me vomito el almuerzo cuando el mini clon de la doña dijo semejante cosa! ¿Quién le dijo a esta criatura, que para administrar personal sólo es necesario ser amable y chévere? ¿Será que ella no sabe que existe algo llamado recursos humanos y psicología? ¿Para que será que las personas invierten años de su valioso tiempo educándose en esas lides?
La triste moraleja de este comentario, es que muchas personas comparten su visión de la administración de personal... mientras no comprendamos que los estudios no se realizan para colgar un papelito en la pared, y que solo la educación es la herramienta creadora de infraestructura en la sociedad, seguiremos en retroceso; y en lugar de ter mundo, no estaremos acercando al quinto.
martes, 25 de marzo de 2008
No es realismo mágico... es mi vida cotidiana.
Muchas personas deben contar entre sus anécdotas el encuentro con una serpiente... "culebra", como uno de los menos agradables, pues no es de lo más común el animalito. Pero pocas personas cuentan, con que este animalito de unos tres metros de longitud y veinte kilogramos de peso, se transforme en el entretenimiento principal de una parrilla familiar.
Pues si... algo asi como un sábado de Semana Santa se organizó un templete familiar (dícese de fiestas en argot popular), exactamente una parrilla... Son realmente apreciadas en estos predios. Y habia que ponerlo todo en su santo lugar; la parrillera, los platos plásticos, la punta adobada a marinar, las cervezas a enfriar...
Mientras yo aseaba a mis mascoticas, se me ocurrió echarles agua a unas matas seeeecas por el calor en el patio, cuando a cierta distancia veo un gran bulto adosado a la pared de vecino. ¿Qué será eso? Se ve asqueroso, pensé. Pues cual no sería mi sorpresa cuando el "bulto" empezó a mover la cabeza! Era una serpiente enorme!!!!!! Marrón por el dorso y de pintas por la barriga, el animal estaba pesado, le costaba hasta respirar.
Como yo les tengo terror a dichos animales, comencé a gritarle a mi mamá; no sé por qué aunque uno tenga 1000 años piensa que los padres son protectores... Cuando mi mamá logró verla, su reacción inmediata fue "espera que llegue tu papá a ver que hace con ese animal", como si mi papá fuese un pupilo del difunto Steve Irwin, el famoso cazacocodrilos.
Después de caminar como un perro que se persigue la cola y con sugerencia de unas buenas amigas, me decido a llamar a los bomberos, cabe destacar que mi "Steve" había salido a comprar carbón para la parrilla... Otra sorpresa más, como diria el famoso ciudadano Leopoldo Castillo, cuando el oficial en la estación de bomberos me explica: "positivo, nosotros retiramos animales peligrosos; pero en este momento no hay nadie en la estación, asi que no le puedo ayudar".
¡Casi me desmayo! Si me parecía insólito que en mi casa la mayor preocupación era la parrilla, qué esperanza le queda a los ciudadanos si el cuerpo de bomberos también tiene asueto de Semana Santa.
Muy decepcionada y en otro acto de realismo mágico, decidí que si bien no podía hacer nada me iría a la peluquería; por lo menos dejaría de verme como la otrora Shakira de principios de 2000, con sus irreverentes raíces negras en una inmesa maraña pelinegra...
Después de unas tres horas de spa terapéutico, era hora de volver a casa. Si mi incredulidad estaba en un pico, creo que rompió todos los precedentes al encontrar a mis primitos de 3 y 5 años respectivamente "haciendo un fuerte para vigilar a la culebra" como a un metro de distancia del agujero donde nuestra nueva adquisición descansaba.
Y era casi un chiste colectivo, hombres, mujeres y niños manifestaban sus ideas al respecto; que si le tengo miedo, que si se mete por la ventana, que por que no buscamos un palo para sacarla y matarla... todo esto entre carne, yuca, ensalada y cerveza.
Cayó la tarde y con ella, el desinterés por el animalito en cuestión...supongo que la pobre serpiente se descubriria en una especie de circo romano y por eso no sacó ni la cola el resto del día.
De los bomberos, ni la sombra, ni una llamada a ver si habíamos tenido problemas con la serpiente... Mi familia se fue felizmente satisfecha de una tarde de comida y chistes, y hasta el sol de hoy, no hemos vuelto a ver al animal. ¿Será que se dio cuenta que nosotros somos mucho más peligrosos que ella, y decidió irse?
Pues si... algo asi como un sábado de Semana Santa se organizó un templete familiar (dícese de fiestas en argot popular), exactamente una parrilla... Son realmente apreciadas en estos predios. Y habia que ponerlo todo en su santo lugar; la parrillera, los platos plásticos, la punta adobada a marinar, las cervezas a enfriar...
Mientras yo aseaba a mis mascoticas, se me ocurrió echarles agua a unas matas seeeecas por el calor en el patio, cuando a cierta distancia veo un gran bulto adosado a la pared de vecino. ¿Qué será eso? Se ve asqueroso, pensé. Pues cual no sería mi sorpresa cuando el "bulto" empezó a mover la cabeza! Era una serpiente enorme!!!!!! Marrón por el dorso y de pintas por la barriga, el animal estaba pesado, le costaba hasta respirar.
Como yo les tengo terror a dichos animales, comencé a gritarle a mi mamá; no sé por qué aunque uno tenga 1000 años piensa que los padres son protectores... Cuando mi mamá logró verla, su reacción inmediata fue "espera que llegue tu papá a ver que hace con ese animal", como si mi papá fuese un pupilo del difunto Steve Irwin, el famoso cazacocodrilos.
Después de caminar como un perro que se persigue la cola y con sugerencia de unas buenas amigas, me decido a llamar a los bomberos, cabe destacar que mi "Steve" había salido a comprar carbón para la parrilla... Otra sorpresa más, como diria el famoso ciudadano Leopoldo Castillo, cuando el oficial en la estación de bomberos me explica: "positivo, nosotros retiramos animales peligrosos; pero en este momento no hay nadie en la estación, asi que no le puedo ayudar".
¡Casi me desmayo! Si me parecía insólito que en mi casa la mayor preocupación era la parrilla, qué esperanza le queda a los ciudadanos si el cuerpo de bomberos también tiene asueto de Semana Santa.
Muy decepcionada y en otro acto de realismo mágico, decidí que si bien no podía hacer nada me iría a la peluquería; por lo menos dejaría de verme como la otrora Shakira de principios de 2000, con sus irreverentes raíces negras en una inmesa maraña pelinegra...
Después de unas tres horas de spa terapéutico, era hora de volver a casa. Si mi incredulidad estaba en un pico, creo que rompió todos los precedentes al encontrar a mis primitos de 3 y 5 años respectivamente "haciendo un fuerte para vigilar a la culebra" como a un metro de distancia del agujero donde nuestra nueva adquisición descansaba.
Y era casi un chiste colectivo, hombres, mujeres y niños manifestaban sus ideas al respecto; que si le tengo miedo, que si se mete por la ventana, que por que no buscamos un palo para sacarla y matarla... todo esto entre carne, yuca, ensalada y cerveza.
Cayó la tarde y con ella, el desinterés por el animalito en cuestión...supongo que la pobre serpiente se descubriria en una especie de circo romano y por eso no sacó ni la cola el resto del día.
De los bomberos, ni la sombra, ni una llamada a ver si habíamos tenido problemas con la serpiente... Mi familia se fue felizmente satisfecha de una tarde de comida y chistes, y hasta el sol de hoy, no hemos vuelto a ver al animal. ¿Será que se dio cuenta que nosotros somos mucho más peligrosos que ella, y decidió irse?
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