jueves, 27 de marzo de 2008

De los trabajos, y otras cosas locas.

Hace sólo minutos hubo una amena conversación en mi trabajo referente a un personaje de los que en mi país no faltan, esas personas nefastas que juran que Jose Gregorio Monagas debe ser el hermano de José Gregorio Hernández! Dícese, que no se han percatado que la esclavitud fue abolida en el magnánimo año de 1854.

El triste caso es, que la conversación giraba en torno a lo poco que dura el personal en su departamento, y una "colega" de oficio de nuestro personaje en cuestión dice: "es que ella jura que lo puede hacer todo y por eso es así de maltratadora con los empleados"

Un momento... casi me vomito el almuerzo cuando el mini clon de la doña dijo semejante cosa! ¿Quién le dijo a esta criatura, que para administrar personal sólo es necesario ser amable y chévere? ¿Será que ella no sabe que existe algo llamado recursos humanos y psicología? ¿Para que será que las personas invierten años de su valioso tiempo educándose en esas lides?

La triste moraleja de este comentario, es que muchas personas comparten su visión de la administración de personal... mientras no comprendamos que los estudios no se realizan para colgar un papelito en la pared, y que solo la educación es la herramienta creadora de infraestructura en la sociedad, seguiremos en retroceso; y en lugar de ter mundo, no estaremos acercando al quinto.

martes, 25 de marzo de 2008

No es realismo mágico... es mi vida cotidiana.

Muchas personas deben contar entre sus anécdotas el encuentro con una serpiente... "culebra", como uno de los menos agradables, pues no es de lo más común el animalito. Pero pocas personas cuentan, con que este animalito de unos tres metros de longitud y veinte kilogramos de peso, se transforme en el entretenimiento principal de una parrilla familiar.

Pues si... algo asi como un sábado de Semana Santa se organizó un templete familiar (dícese de fiestas en argot popular), exactamente una parrilla... Son realmente apreciadas en estos predios. Y habia que ponerlo todo en su santo lugar; la parrillera, los platos plásticos, la punta adobada a marinar, las cervezas a enfriar...

Mientras yo aseaba a mis mascoticas, se me ocurrió echarles agua a unas matas seeeecas por el calor en el patio, cuando a cierta distancia veo un gran bulto adosado a la pared de vecino. ¿Qué será eso? Se ve asqueroso, pensé. Pues cual no sería mi sorpresa cuando el "bulto" empezó a mover la cabeza! Era una serpiente enorme!!!!!! Marrón por el dorso y de pintas por la barriga, el animal estaba pesado, le costaba hasta respirar.

Como yo les tengo terror a dichos animales, comencé a gritarle a mi mamá; no sé por qué aunque uno tenga 1000 años piensa que los padres son protectores... Cuando mi mamá logró verla, su reacción inmediata fue "espera que llegue tu papá a ver que hace con ese animal", como si mi papá fuese un pupilo del difunto Steve Irwin, el famoso cazacocodrilos.
Después de caminar como un perro que se persigue la cola y con sugerencia de unas buenas amigas, me decido a llamar a los bomberos, cabe destacar que mi "Steve" había salido a comprar carbón para la parrilla... Otra sorpresa más, como diria el famoso ciudadano Leopoldo Castillo, cuando el oficial en la estación de bomberos me explica: "positivo, nosotros retiramos animales peligrosos; pero en este momento no hay nadie en la estación, asi que no le puedo ayudar".
¡Casi me desmayo! Si me parecía insólito que en mi casa la mayor preocupación era la parrilla, qué esperanza le queda a los ciudadanos si el cuerpo de bomberos también tiene asueto de Semana Santa.

Muy decepcionada y en otro acto de realismo mágico, decidí que si bien no podía hacer nada me iría a la peluquería; por lo menos dejaría de verme como la otrora Shakira de principios de 2000, con sus irreverentes raíces negras en una inmesa maraña pelinegra...
Después de unas tres horas de spa terapéutico, era hora de volver a casa. Si mi incredulidad estaba en un pico, creo que rompió todos los precedentes al encontrar a mis primitos de 3 y 5 años respectivamente "haciendo un fuerte para vigilar a la culebra" como a un metro de distancia del agujero donde nuestra nueva adquisición descansaba.
Y era casi un chiste colectivo, hombres, mujeres y niños manifestaban sus ideas al respecto; que si le tengo miedo, que si se mete por la ventana, que por que no buscamos un palo para sacarla y matarla... todo esto entre carne, yuca, ensalada y cerveza.

Cayó la tarde y con ella, el desinterés por el animalito en cuestión...supongo que la pobre serpiente se descubriria en una especie de circo romano y por eso no sacó ni la cola el resto del día.
De los bomberos, ni la sombra, ni una llamada a ver si habíamos tenido problemas con la serpiente... Mi familia se fue felizmente satisfecha de una tarde de comida y chistes, y hasta el sol de hoy, no hemos vuelto a ver al animal. ¿Será que se dio cuenta que nosotros somos mucho más peligrosos que ella, y decidió irse?

lunes, 28 de enero de 2008

La gerencia de cosas inútiles

Hace mucho tiempo un conocido le dio ese nombre a mis actividades cotidianas.El alegaba que mi exceso de timpo libre me hacia ocuparme de cosas de las que nadie se ocupa, y se preguntaba constantemente como hacía yo para no aburrirme en mis largos períodos de inactividad laboral, si él sólo por un yeso ya estaba que se lanzaba a los rieles del metro.
Y ese cargo me llenaba y me complacía! Casi puedo decir que aún lo hace, simplemente por motivos laborales ya no le puedo dedicar el tiempo que solía dedicarle en el pasado. Aprender a frisar una pared con un instructivo online, determinar cómo elegir el mejor tratamiento de fertilidad según el tipo de mujer y sus historias médicas, tratar de cocinar con los recetarios que trae encartado el periódico, enfriebrarme con el feng shui gracias a un programa de televisión... todo eso fue posible gracias a mi desmesurado tiempo libre y a mi no tan bien apreciada gerencia de cosas inútiles!
En realidad, con el tiempo descubrí que mas allá de manejar orgullosamente tan peculiar departamento, yo en algún momento de mi vida aprendí a entretenerme y ser feliz sola... bien sea leyendo, caminando, tratando de educar a dos tortugas inadaptadas, creciendo al paso de mi madre o simplemente pintando una pared. Y quizás ha sido uno de los aprendizajes más útiles que hasta ahora he tenido, porque la soledad es en alguna medida como la muerte: lo único que tenemos seguro.
Y no es que yo esté tratando de dar una lección de vida, ni que me citen y después lo publiquen como una cita de filósofo... es que simplemente se pasa mucho trabajo si uno es incapaz de entretenerse solo, porque a nadie le paga el gobierno por hacerte compañía! Imaginense, yo debería estar ya jubilada por todo el tiempo libre que tuve la oportunidad de compartir con tanta gente... y contagiarle algo de mi tan querido trabajo.

domingo, 27 de enero de 2008

Bienvenidos...

Que me perdone Pepo, el creador de Condorito, por utilizar sin su permiso el nombre de la tan famosa suegra de Condorito para mi blog... pero es que la definición de esa palabra es tan idónea: "algo muy grande, desmesurado..." Así son mis historias la mayoría del tiempo. Eventualmente inefables, pero sin lugar a dudas llenas de un salitre maravilloso que da la vida, que curte, y que a veces corroe.
Quizas, si alguien lee esto, pensará que mis historias son más que cotidianas... pero han sido muchas las personas que me auparon a hacer esto de una u otra forma, así que con esto quiero darles la bienvenida a mi rincón personal...

y tu eres el número:

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