martes, 21 de septiembre de 2010

Yo confieso...


Salvando a Ira y a Juanjo, no sé quiénes leen mi blog. Pocas veces les respondo, pero la verdad leo sus comentarios y agradezco su apoyo. Más aun, también se lo agradezco a los que no conozco. Sé que algunos son amigos encubiertos, que se saben mi vida de pe a pa…
No puedo negar que escribir ha sido tremendamente liberador, especialmente porque tiempo para el diván no te tengo mucho… Si Muñeca leyera el blog una sola vez, creo que se entrega al abandono o se toma una cicuta. A Muñeca le encanta el “pretending”. Su frase favorita: “si hay miseria que no se note”
Pero coño, ¿yo por qué tengo que ocultar lo mal o bien que me siento? ¿Por qué tiene que ser un peo si me voy al casino, o a la playa, o paso el domingo feliz entre mi baba y la de mi ahijado? Todo lo importante parece ser el qué dirán. La verdad, a mi me sabe.
Esa gente del “qué dirán”, ¿pensaría lo mismo si viera de cerca lo que yo vivo? Es bien cómodo llamar y decir “por qué no me avisaste” Coño otra vez. Si te importara tanto, no tendría por qué perseguirte para que me compres un litro de leche o para que me des la cola que el carro se jodió.
Tengo una tropa de empleadas… a las cuales quiero estrangular. Todo se acaba en sixty seconds: la leche, los pañales, el café, el remedio para nebulizar… será que a alguien en esta casa se le ocurrirá alguna vez hacer una lista?
Es un problema tener un padre cucú, que se llevó todos sus recuerdos al infinito y más allá. Pero peor es tener una mamá que ronda los 8 años y que espera que tú le resuelvas todo… “porque Fulanito lo hacía así” Hello, I’ve a new for you, mom. This is a NEW management.
Solución: pues “not available” Guapear, mientras se pueda, y confiar que los tiempos mejores sí existen. Me siento rarísima sin trabajar, siento que me falta algo. O mejor dicho, sin tener un empleo, porque trabajo tengo muuuuuuuucho. Extraño los días en que mi mayor preocupación era si me casaba con Lupito, y las peleas con la contadora que dice “estábanos” y “veníanos”. Eran tiempos felices.
Quisiera tener una bola de cristal…

4 comentarios:

Juanjo dijo...

Nunca sabrás quien te lee de verdad. Así que cuida lo que escribes.

Por otra parte, a mí me parece interesante lo que cuentas, aunque ya no recuerde cómo llegué aquí.

Manuela Zárate dijo...

Yo te leo aunque no siempre comente, aunque a veces me pierda...la vida a veces se me complica...y me gusta lo que cuentas y cómo lo cuentas, como dice Juanjo...

Ánimo. Un día a la vez. No hay nada de malo en sentirse de bajada a veces. Todo el mundo como te impulsa en una especie de visión de la vida que tiene que ser todo bello y bonito y no puedes estar triste. Pero los momenos en los que uno se siente como perdido también son importanes, lo clave es desahogarse y tener amigos para ese hombro necesario.
Tarde o temprano te encontrarás de nuevo en plena subida!

Anónimo dijo...

Y se llamaba lupito?...que raro ese nombre.

Doña Treme dijo...

Por eso me gusta el anonimato del blog. Es la unica forma de ser absolutamente sincero sin riesgo de daños colaterales.
No se llamaba Lupito, pero era idéntico a Lupita Ferrer, la reina del drama en Venezuela. De allí le quedó el nombre...

y tu eres el número:

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