sábado, 26 de noviembre de 2011

El culto a la belleza... o la apología de una miss

Mucha gente desmerita el trabajo de una candidata de concurso de belleza, lo que se conoce comunmente como una miss, anglicismo propio de nuestro particular país que le fascina un término en otro idioma. Si bien es cierto que además de petróleo aquí se producen mujeres hermosas, no es menos cierto el esfuerzo que todas hacen por llegar a ser quienes son.
Primero, viene la dieta. O después, según sea el caso. Aquello es lechuga, atún, clight, splenda y agua. Lo demás, es realismo mágico. Siguen como locas a entrenadores de famosos a través de las redes sociales preguntándoles si pueden comer pasta a las cinco de la mañana, o si el día de su cumpleaños pueden acercarse sólo a oler la torta. Y ello, gurúes de la salud y la estética les dicen "no, ni loca! tómale una foto con el blackberry y es suficiente. Oler engorda 5 calorías!" Se volverá un problema si el telefonito no tiene pila, o no tiene flash.
Luego viene el ejercicio: no es una horita... son sesiones de al menos 4 horas que llevan cardio, pesas, estiramientos, insultos... y más agua. Es como un entrenamiento militar.
Después viene el arreglo personal: ninguna mujer que se precie de querer ser figura pública puede andar sin maquillaje, con acné, el pelo de rulitos, las uñas sin esmalte, etc. Debe la futura miss invertir en su plancha "rucha", pedirle a la vecina que le haga un descuentico en la manicure porque es frecuente, y echarse cuanto remedio casero exista para controlar los problemas naturales de la piel que la puedan desmejorar.
Finalmente, ante lo inexorable de la naturaleza, llega la cirugía plástica. Desde la señora de mantenimiento hasta tu hija de 15 años, quieren hacerse las lolas, o cualquier otro "arreglito" en el cuerpo que Dios les dió...Ojo, no tengo nada en contra de la cirugía estética, pero es algo impactante cuando post fiestas navideñas te consigues a la señora Carmen con un tren delantero nuevo, y pidéndote aumento porque no le alcanza para pagar el alquiler de la "pieza".
El caso es; que si sumas la dieta, el ejercicio, las cirugías, y la inversión permanente en outfit, de verdad no se cómo pretenden que esas muchachas sean unas lumbreras! Si yo me tengo que parar a las 5 de la mañana, emperifollarme para ir a un gimnasio, entrenar 4 horas y desayunar atun, almorzar un batido de proteinas, y de paso lucir como una barbie las 24 horas del día, por Dios bendito, no me pidan que piense!!!!!
Ser bella es demasiado trabajo...

2 comentarios:

Chemi dijo...

No pain, no gain...

Carla Candia dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo. Pedirles que además piensen es de pana injusto. No, en serio, yo hace poco pase un dia con las misses en la Quinta Miss Venezuela y la mayoría no son brutas. Son chamas normales, burda de jóvenes, burda de cansadas y con burda de presión encima. Así cualquiera dice una brutalidad en TV.
Buen post!

y tu eres el número:

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